Fundación Carolina ha dado a conocer esta semana su nueva identidad visual, una renovación de su marca orientada a responder a los códigos comunicativos actuales y mantener una mayor coherencia con el ecosistema comunicativo de Cooperación Española.
La nueva identidad proyecta una Fundación más dinámica, cercana y conectada con su comunidad. Lejos de suponer un cambio radical, esta transformación responde a una evolución coherente que refuerza su papel como espacio de intercambio de conocimiento en el ámbito iberoamericano.
Este rediseño marca el inicio de una nueva etapa para la institución, caracterizada por una imagen más actual y adaptada a los canales digitales, en sintonía con su misión.
Con esta actualización, la marca afianza su posicionamiento como motor de generación y difusión del conocimiento, además de consolidarse como una red de profesionales comprometidos con Iberoamérica y como un nexo entre el ámbito universitario, la cooperación internacional y la diplomacia pública.
La “C”, símbolo de continuidad
El rediseño mantiene la “C” como elemento vertebrador de la identidad visual, un signo ya consolidado y fácilmente reconocible. A partir de este eje, se articula un sistema gráfico más versátil, claro y contemporáneo, pensado para funcionar eficazmente en los distintos formatos digitales y canales de comunicación actuales.
Asimismo, la revisión de la tipografía y la paleta cromática contribuye a mejorar la legibilidad y a reforzar la capacidad de la marca para conectar con audiencias diversas, especialmente en el entorno digital.
Esta evolución se integra dentro del marco de la Cooperación Española, reforzando la coherencia del sistema institucional junto a organismos como la AECID y la FIAP.