El Consejo de Ministros aprueba la Estrategia de Cultura y Desarrollo Sostenible para reforzar el papel de la cultura en el desarrollo internacional

La Estrategia reconoce la cultura como un derecho humano y como elemento esencial para construir sociedades más justas, inclusivas, democráticas y sostenibles 

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La Estrategia reconoce la cultura como un derecho humano y como elemento esencial para construir sociedades más justas, inclusivas, democráticas y sostenibles 


La estrategia, presentada ayer por el ministro José Manuel Albares ante el Consejo de ministros, establece el marco de actuación de la Cooperación Española en materia cultural y adapta sus prioridades a los desafíos globales actuales, con el objetivo de contribuir al desarrollo sostenible, la protección de la diversidad cultural y el fortalecimiento de los derechos culturales. 

Sustituyendo al marco aprobado en 2007, responde a un escenario internacional muy distinto al de hace dos décadas. En este periodo, la cultura ha pasado a ser considerada por organismos internacionales como un elemento estratégico para favorecer el desarrollo humano, económico y social, fortalecer la democracia, proteger los derechos humanos y contribuir a la resolución pacífica de conflictos. De este modo, la nueva estrategia va más allá de la mera protección del patrimonio o la difusión de las manifestaciones culturales españolas en el exterior, ya que entiende la cultura como un derecho humano y como un instrumento capaz de generar oportunidades económicas, reducir desigualdades y reforzar la cohesión de las comunidades.

El nuevo documento responde al marco definido por la Ley 1/2023 de Cooperación para el Desarrollo Sostenible y la Solidaridad Global y se alinea con la Agenda 2030 de Naciones Unidas, consolidando la cultura como un eje central de la política española de cooperación internacional para impulsar sociedades más inclusivas, resilientes y cohesionadas.

El objetivo central de la Estrategia es promover el pleno ejercicio de los derechos culturales, impulsando las expresiones culturales en toda su diversidad, para contribuir desde la cultura a la construcción de un mundo más justo y sostenible. Se articula en torno a diez líneas de actuación que servirán de guía para los programas y proyectos culturales de la Cooperación Española durante los próximos años.

Entre estas prioridades figuran la protección y promoción de los derechos culturales; la salvaguarda y valorización del patrimonio cultural, tanto material como inmaterial; el impulso de las industrias culturales y creativas como fuente de empleo y desarrollo económico; y el fomento de la diversidad cultural y lingüística.

El documento también apuesta por fortalecer la educación y la formación vinculadas a la cultura, promover la participación de las comunidades locales en la vida cultural, favorecer la igualdad de género y la inclusión de colectivos en situación de vulnerabilidad, impulsar la transformación digital del sector cultural y reforzar la sostenibilidad ambiental de las políticas culturales.

Las diez líneas de actuación se completan con medidas destinadas a mejorar la gobernanza de la cooperación cultural, fomentar las alianzas entre instituciones públicas, organizaciones de la sociedad civil y agentes culturales, y consolidar la evaluación y generación de conocimiento para medir el impacto de las intervenciones impulsadas por la Cooperación Española.

Con esta nueva hoja de ruta, el Ejecutivo pretende dotar a la Cooperación Española de un instrumento para reforzar el papel de la cultura como un derecho y como una herramienta ante los retos globales como la desigualdad, el cambio climático o la construcción de sociedades más pacíficas y democráticas.

Más información en la nota de prensa.